Ante todo quiero agradecer el interés que depositas en mí, en mi vida y en mi trabajo. Confío que al conocer sobre mi labor misional, pueda ser yo un motivo de inspiración para que puedas conocerte mejor y dar un gran salto hacia tu realización personal. Es mi esperanza que cualquier aspecto de mi trabajo pueda resonar en tu corazón e impulsarte al cambio y transformación que te conduzca a un entendimiento diferente de la vida y de cómo esta funciona. Con seguridad esto te proporcionará el ímpetu y la fuerza interior para asumir con vigor los desafíos que estén apareciendo en tu diario vivir.

Mi viaje personal ha estado nutrido de altibajos… Por momentos me he sentido inseguro y después seguro; fuerte y más tarde débil; empoderado y al rato lleno de duda; decidido y posteriormente abismado por el miedo. Sin embargo, a través de este mar de emociones contradictorias, algo ha permanecido definido en mis sentimientos: mi deseo de servir a la comunidad y al planeta en lo que he descubierto como mi pasión y mi propósito de vida. 

William Rivas, nació en Bogotá hacia el año de 1965 y creció en una familia de clase media tradicional colombiana. Empecé mi carrera del saber intelectual con estudios en Contaduría Pública, Idiomas, economía y administración de Empresas. Las vivencias que sobrevinieron emocionalmente como las del mundo de los negocios, en mi actuación como pequeño empresario, fueron una gran herramienta para hacer el contraste del conocimiento con la experiencia.

A finales de los años 90, a través de un llamado del cual más adelante habría de comprender que provenía de mi Esencia Divina, empecé a dar un vuelco en la forma tradicional de observar la vida y en ese momento de los negocios, ya que era el campo en el que me desenvolvía sin la pasión que esto requería. Ante los interesantes desafíos, generalmente bruscos e intempestivos y que asomaban en el día a día, mi interés por entender su origen y el afán por trascenderlos, me situaron en caminos que me llevaron a estudiar variados sistemas de creencias, paradigmas, religiones, filosofías, prácticas de meditación y técnicas de sanación. Este recorrido, nutrido de altibajos dados los desafíos que surgían al mismo tiempo en mi área emocional y sentimental, me orientó hacia la comprensión de las limitaciones de la mente racional y el conocimiento puramente intelectual, escalón que me llevaría hacia un mundo desconocido pero maravilloso, el de la conexión con la Esencia y Sabiduría Interior, en donde gracias al aporte de algunos maestros y sanadores, inicié un camino de autodescubrimiento y reactivación de mi poder personal, habilitando mis conexiones intuitivas y el manejo de los campos energéticos que todos los seres humanos tenemos.

Como «Facilitador del Descubrimiento Personal» me he propuesto apoyar a aquellas personas que atraviesan situaciones de crisis emocional o aquellas que simplemente desean conocer una versión más profunda del por qué de las vivencias que ocurren en sus vidas y los caminos para poder manejarlas y trascenderlas con un nivel de sufrimiento nulo o mínimo. Las «sesiones de descubrimiento personal»  con William brindan un conocimiento mayor acerca de nuestro propósito en la vida, de la alineación de nuestra personalidad con este mismo propósito, de nuestras habilidades, destrezas y facciones de aprendizaje por resolver. Cuando sabemos y comprendemos más sobre quienes somos y el por qué de nuestra existencia, se nos facilita vivir y recorrer el camino de una manera más consciente y armoniosa.

He incursionado en varias aventuras empresariales y a través de ellas he llegado a tener una mayor claridad sobre el valioso aprendizaje espiritual que constituyen los negocios. En las diferentes estrategias que diseñé e implementé pude vivenciar y trascender aquellos retos y obstáculos que suelen surgir en el devenir diario de Empresas Pequeñas y Medianas. A través de este gran proceso de aprendizaje, mis propios sentimientos y los de otros actores, me transmitían un mensaje de falta de sincronía e insatisfacción, evidenciando sin lugar a dudas, falta de pasión y creatividad en las operaciones empresariales. A pesar de que los resultados alcanzaban los índices que la comunidad corporativa ha rotulado como de éxito, las acciones puestas en marcha durante la implementación y posterior a ella, reflejaban un descontento, bastante visible, en las actividades laborales, además de una falta continua de entusiasmo, siendo las polaridades perjudiciales de optimismo y pesimismo; deserción; alta rotación; evasión de la realidad; y falta de integridad en el componente humano, los síntomas prevalecientes.

He hecho comprensiones profundas que me llevan a querer presentarles nuevos conceptos sobre bienestar y abundancia y sobre cómo integrarlas en nuestras vidas cotidianas. En medio de la emoción que produce mi labor como inspirador de negocios conscientes, he diseñado un programa que lo denomino «Gestión del cambio en tiempos de crisis« asesorando a las pequeñas y medianas Empresas que deseen implantar una Gestión de Cambio en su interior, buscando nuevas formas de liderar y hacer negocios con una Nueva Conciencia Corporativa enmarcada dentro de la integridad, sostenibilidad y Responsabilidad Social, que manifieste un bienestar Financiero y un aporte a la comunidad sin tener que vender el Alma de quienes las componen.

El factor educativo en el ser humano es otro de los aspectos en los cuales me encuentro iniciándome para seguir colaborando con la humanidad. Mi inspiración sobre esto me lleva a  compartir nuevas formas de apoyar a los niños en su exploración, enseñando a sus padres nuevas pautas de crianza. Esta actividad me ha impulsado a  recordar y realinear mi conexión extrasensorial principalmente con aquellos que llegan en estos días al planeta, muchos de ellos rotulados bajo el calificativo de «altamente sensibles» y/o  “Autistas” los cuales son etiquetados por ciertas comunidades como extraños o que sufren desordenes. En realidad, lo que yo observo en ellos es un mundo lleno de genialidad que no entendemos aún con la mente racional y con la poca información existente. Mi deseo es ayudar a aquellos que no han podido entenderlos, especialmente sus padres, con el fin de hacer de su experiencia familiar una vivencia mucho más alegre asombrándose de la capacidad de amor y expansión que tienen estos seres y el gran regalo de enseñanza que han venido a darnos.